Martín Alaimo, o de la dinámica de las personas y equipos más productivos

Martín AlaimoPocos nombres del ecosistema ágil latinoamericano han trascendido las barreras del idioma, de la idiosincrasia y de la pasión latina y de la falta frecuente de recursos con los que “ir más allá” en nuestra región… Martín Alaimo es uno de ellos. Quienes hemos seguido de cerca su trabajo, tratando de extender la agilidad por todo sur y centro América y muchos otros lugares del planeta, sabemos que la combinación de su creatividad y fluidez a la hora de poner de manifiesto el modelo ágil, soportado por lecciones aprendidas durante más de dieciocho años de experiencia, son algunas de las razones que lo han convertido en un referente de la filosofía Ágil y, por qué no decirlo, en alguien con éxito.

Su trayectoria en el mundo del desarrollo de software comenzó en 1996 y desde entonces se ha dedicado a asistir a diferentes equipos y organizaciones a encontrar mejores formas de trabajar y condiciones laborales. Creció como profesional en el rubro tecnológico, tuvo la oportunidad de formar parte de empresas pequeñas, medianas y organizaciones multinacionales con más de 200.000 empleados. Sus primeras exposiciones a la filosofía Ágil acontecieron a principios del año 2000 de la mano de eXtreme Programming. Entre 2006 y 2009 se desempeñó en Accenture en diferentes roles de management. Entre sus responsabilidades estuvo la transformación ágil de equipos internos de desarrollo en América Latina, Europa y Asia.

Martín es un miembro activo de la Comunidad Ágil de Latinoamérica, formó parte de los equipos organizadores de Ágiles 2009 y Ágiles 2010, fue Co-Chair de Ágiles 2011 en Buenos Aires y del Regional Scrum Gathering Buenos Aires 2012. Se desempeñó como facilitador de la Clínica de Coaching del Global Scrum Gathering de Barcelona 2012, facilitó la primera edición hispana de la Clínica de Coaching en Ágiles 2012 Córdoba, repitiendo ese rol en Ágiles 2013 Lima. Facilitó diferentes eventos Open Space en ciudades de Latinoamérica como Rosario, Mar del Plata, La Plata, Lima y Medellín. Participó como orador en conferencias en Barcelona, Madrid, Buenos Aires, Atlanta, Lima, Córdoba, Medellín, Nueva Orleans y Orlando.

Esta vez, desde el frío invierno de Buenos Aires, anhelando la ‘primavera’ meridional que encontrarán todos los visitantes a Medellín en octubre, logró hacer un alto en sus labores para atender mi solicitud de un diálogo que nos permitiera conocer un poco más de él mismo a través de su visión de coach y de lo que debería ser un coach ágil, de aspectos inéditos de su último libro, de hacia dónde debe ir la industria (de software) latinoamericana en el futuro cercano, del taller que acaba de facilitar en el más reciente Agile 2014 en Orlando, Florida y, como  siempre, de lo que espera encontrar y de lo que podemos esperar de él, en #Agiles2014.


[Martín, dices en tu libro “Equipos #MásProductivos” que promueves y apoyas a las organizaciones en la adopción de nuevas y más efectivas formas de trabajar y además participas en la formación de coaches. ¿Qué no dijiste en tu libro, por indecible o porque no lo habías notado al momento de escribirlo, sobre lo que se requiere para ser un buen coach ágil? ¿De qué está hecha la piel y la mente de un coach de un equipo Scrum?]

“Qué casualidad” es lo primero que se me vino a la mente apenas leí tu pregunta, Lucho. Nanosegundos más tarde estaba pensando en la Sincronicidad. ¿Te ha pasado que un hecho inesperado resulta ser una coincidencia de tan baja probabilidad que la percibes como mágica, epifánica o perturbadora? Bueno, eso es lo que me sucedió al leer tu pregunta.

En “Equipos #MásProductivos” me enfoqué principalmente en los adentros de un equipo de trabajo, en las relaciones que existen entre sus miembros, cómo éstas se pueden tornar en relaciones nocivas, improductivas, cómo estar atentos a la salud relacional del equipo y cómo intervenir para recuperar esa dinámica relacional que nos permite, como equipos de trabajo, lograr un potencial más allá de lo creído como posible hasta el momento. El “para qué” de haber hecho eso responde a una inquietud personal, la necesidad que yo sentía de aportar una gota de agua clara a lo que para mí es una confusión generalizada del rol del Facilitador de Equipos (también conocido como Agile Coach o Scrum Master).

Ahora bien, como dije antes, esta pregunta que me haces, Lucho, me viene como anillo al dedo. ¿Por qué? Porque mis inquietudes hoy pasan por el Coaching Ágil, concebido como una profesión en sí misma, y en esa dirección es que estoy apuntando todos mis esfuerzos.

Como Coach, primero profesional, luego organizacional y más tarde ejecutivo, encuentro una satisfacción enorme en lo que hago, el disfrute de esta profesión es casi indescriptible. Me permite llegar a las personas y animarlos, o asistirlos, en el descubrir de un nuevo yo profesional, un nuevo yo comunitario, un nuevo yo como miembro de un equipo. Pero ahí no acaba la cosa, aunque “Equipos #MásProductivos” haya cerrado sus filas en torno a ello.

Aquí es donde me propongo separar lo que significa Facilitador de Equipo, Coach Ágil y Coach Ágil Empresarial, pasos que estoy convencido componen la profesión emergente del Agile Coaching.

Para mí, lo que conocemos habitualmente como Scrum Master es un rol de Facilitador de Equipos, enfocado, en última instancia en la dinámica interna del equipo y en sus relaciones con sus clientes. Más allá de ese rol, es necesario dar un salto, tanto personal como profesional, hacia el rol del Coach Ágil.

Desde mi particular punto de vista -nada más sesgado que eso- un Coach Ágil necesita tener habilidades de Coaching, como mínimo. De lo contrario sigue siendo alguna otra cosa, inclusive alguna cosa grandiosa, maravillosa, pero no un Coach. Quiero aclarar que aquí solo pretendo hacer la distinción de la palabra, no una valoración personal.

Alaimo-Cita01Un Coach entiende que vive en un mundo interpretativo y que su persona es el conjunto de interpretaciones propias y ajenas y el conjunto de relaciones que tiene y mantiene consigo mismo y con su entorno. Esto, por más simple que parezca, nos abre un mundo nuevo de posibilidades: las interpretaciones del mundo pueden cambiar, por lo tanto, mi persona puede cambiar. Me puedo rediseñar, me puedo adaptar, puedo cambiar mis interpretaciones. Ya no más la frase “y bueno, yo soy así”. Debemos hacernos cargo de nuestras elecciones, y “ser así”, sea lo que sea que signifique, es una elección. Una vez que logremos entender e incorporar esto a un nivel personal es que vamos a poder ver a los otros a través de los lentes del Coaching, comprender que cada uno de ellos es la consecuencia de sus propias interpretaciones, relaciones y elecciones.

Un Coach Ágil debe saber diferenciar entre las prácticas del entrenamiento, la facilitación, el mentoring y el coaching, tener habilidades en cada una de ellas y aplicarlas discrecionalmente según el caso. Un Coach Ágil debe estar familiarizado con la profesión del Coaching, con sus normas, su ética y sus estándares. Un Coach Ágil debería ser capaz de hacer intervenciones intra e inter-equipos de trabajo.

Más allá de los individuos y de los equipos como células independientes, podríamos transformarnos en Coach Ágil Empresarial u Organizacional, lo que para mí requiere observar a los equipos, a las áreas, los departamentos y las organizaciones como sistemas en sí mismos. Se requiere una visión holística del universo empresarial, para comenzar a intervenir, no solo en las relaciones entre los individuos, sino también en las relaciones que existen entre los diferentes equipos, áreas, departamentos. En este nivel, creo yo, que el cambio es más significativo, el salto es más grande. Hay que aprender a escuchar, a leer, a conversar con la empresa, con su cultura, con su dinámica, con sus valores, con sus normas, con su deriva. De lo contrario, nuestra influencia va a quedar a un nivel individual.

Esto es lo que, para mí, requiere un Coach Ágil.

[Has estado en la “seca” y la “meca” llevando el mensaje Ágil, has tenido la oportunidad de ver enfoques, aproximaciones, tendencias, entornos diversos. ¿Qué crees que nos hace falta a los latinoamericanos para ser exitosos en el desarrollo (ágil) de software?]

¡Genial esta pregunta! Yo creo que nos falta mucho menos de lo que habitualmente somos conscientes.

Yo tengo la dicha de viajar más de lo que alguna vez hubiera imaginado, brindando entrenamientos y coaching ágil. He estado en prácticamente todos los países de Iberoamérica, sumando algunos en Europa como Alemania, Italia e Inglaterra y de Norteamérica como EEUU. No importa el país, no importa la ciudad, no importa la empresa, cada quien tiene la visión de que en su particular contexto, las cosas son diferentes “al resto”. Y si bien, eso tiene gran parte de cierto, te asombrará saber lo mucho que se comparte entre esos diferentes contextos.

Lo que acontece en una empresa de Latinoamérica no está tan distante de lo que sucede en cualquier empresa del resto de occidente. Yo creo que en esta parte del mundo, si bien aún queda muchísimo trabajo por hacer, venimos extremadamente bien.

Alaimo-Cita02Lo que yo creo que nos está faltando, no tanto como latinoamericanos, sino como industria, y aquí entra la industria latinoamericana también, es reconocer el agilismo como una continua consecuencia y no como un destino.

¿Continua consecuencia? definitivamente sí. ¿Consecuencia de qué? Consecuencia de un cambio global, un cambio a nivel del sistema de valores planetario, de las economías, las políticas, las sociedades. Nuestros valores como sistema social planetario han venido evolucionando desde hace miles y miles de años, hemos pasado por muchas y diversas etapas. Hoy estamos transitando una evolución de esos sistemas de valores hacia nuevas etapas donde muchos aspectos que antes eran invisibles a nuestros ojos comienzan a tomar relevancia y ser parte de nuestra consciencia, como la necesidad de flexibilidad, la ilusión del control, la resiliencia, la falta de certezas, la necesidad de colaboración, el actuar de las comunidades de práctica, la toma de responsabilidad sobre nuestra forma de estar siendo en el mundo, etc. En este camino de transformación global, cada industria fue reaccionando de la mejor manera que le daban sus posibilidades, en nuestra industria emergió la agilidad. En otras industrias emergieron otras cosas, y a medida que pasa el tiempo y estos enfoques van madurando y tomando notoriedad, es más habitual que comencemos a encontrar las similitudes.

Lo importante, es entender que la agilidad es un camino, no un destino, y es solo una pequeña parte de una transformación global de nuestro sistema de valores como sociedad planetaria.

[Tu compañía, Kleer, está cumpliendo cinco años, felicidades por eso y enhorabuena. ¿Cuáles son tus predicciones y expectativas para el próximo quinquenio, no solo para la empresa, sino para todo el movimiento ágil?]

Siguiendo con la línea de la respuesta anterior, la evolución a la que me refería es la teoría de la Dinámica Espiral (Spiral Dynamics), por medio de la cual se explica la evolución de los sistemas de valores humanos como cambios emergentes y oscilantes entre la individualidad y la consciencia colectiva.

Alaimo-Cita03Yo identifico a la agilidad como un intento de encauzar el cambio hacia un nuevo sistema de valores, de servir como paracaídas para que no nos duela tanto, ya que el cambio va a acontecer, inevitablemente. Este nuevo sistema está basado en el sentido de comunidad y unidad, el compartir recursos y responsabilidades, la liberación de los dogmas y la codicia, la toma de decisiones consensuadas. Más allá de ese sistema de valores, vendrán otros, una nueva etapa en sí misma para la cual nos estamos preparando, un sistema de valores que acepta la inevitabilidad del flujo de la naturaleza y nuestra imposibilidad de control sobre el mismo (con todo lo que ello significa), la espontaneidad, la improvisación, la mezcla constante de verdades e incertidumbres, el descubrimiento de la libertad personal sin actuar en detrimento de la individualidad del otro, un sistema de valores en el que va a dejar de existir, definitivamente, el comando y control.

¿Cuál será la reacción de la industria? ¿Reaccionaremos como sociedad de forma integrada con una respuesta inter-industrias? ¿Cómo saberlo?

La única certeza que tengo de los próximos 15 años es que la agilidad es solo el comienzo que nosotros, como industria, fuimos capaces de construir. Comienzo de un camino muy largo, el cual espero poder vivir y disfrutar tanto como me sea posible, pero que está repleto de preguntas que aún no tienen respuestas, y que posiblemente nunca las tengan. Y de eso se trata, de no esperar respuestas y soltarnos a la danza con el mundo, dejarnos sorprender.

[Estuviste como conferencista en el pasado Agile 2014, en Orlando, el evento más grande de agilidad en el mundo. Compartiste auditorio con figuras del ecosistema ágil como Dean Leffingwell, Esther Derby, Bill Wake, Jeff Patton y Scott Ambler, tan solo para citar algunos. Cuéntanos qué asunto trataste en tu conferencia. ¿Tendremos la oportunidad de verla pronto en Latinoamérica?]

En el workshop que facilité en el pasado Agile 2014, en Orlando, traté el tema de la importancia de las relaciones dentro de un equipo de trabajo para conseguir resultados significativos.

En resumen, yo sostengo que la calidad de los resultados de todo sistema organizacional (sea equipo, departamento, área, familia, pareja, etc.) es directamente proporcional a la calidad de las relaciones que existen entre sus miembros. Entonces, cuando yo tengo resultados que no me satisfacen, debo preguntarme cuál es la calidad o el tipo de relación que estoy teniendo, que me permite lograr solo eso que estoy logrando, y qué debería modificar en mis relaciones para lograr eso que yo quisiera lograr.

La evolución del workshop fue toda una sorpresa para mí. Se llenó con un día de antelación y hubo lista de espera, eso me dio una pauta de la expectativa que tenía la temática. El desarrollo del taller fue muy ameno, con personas de diferentes países y con culturas muy dispares. Lo bueno es que todos compartieron la importancia de la calidad de las relaciones. El feedback de la organización fue de 4.8 sobre 5. Personalmente, creo haber generado el impacto que estaba buscando en los participantes, ayudarlos a tomar conciencia de que uno debe ser el cambio que quiere ver en el afuera.

Aprovecho y te dejo por aquí el link a la descripción de la sesión:

http://sched.co/1hD3NOO

No va a faltar oportunidad de realizar el taller en Latinoamérica. Siempre existe la posibilidad de organizar encuentros comunitarios, y tener la posibilidad de regalar algo a la comunidad.

[Finalmente, has sido uno de los impulsadores firmes de las Jornadas Latinoamericanas de Metodologías Ágiles, lo nuestro. Sabemos también que has estado antes en Medellín y en algunas ciudades de Colombia. ¿Pero qué esperas encontrar esta vez en la Conferencia? ¿Es un Martín Alaimo diferente en esta ocasión?]

Este viaje es diferente, va a estar lleno de expectativas de encontrarme con mucha gente conocida y apreciada de todos los rincones de Iberoamérica. Arrancando, por supuesto, con la calidez humana de los Paisas y llegando al extremo de ver personas que nunca antes había visto cara a cara pero con las cuales hemos intercambiado correos o mensajes.

Mi expectativa de todo Ágiles 20XX es el sentimiento de camaradería, de compartir, de experimentar, de conversar, de reír, de pensar y disfrutar junto a toda la comunidad Latinoamericana. Una experiencia que, definitivamente, va más allá de las fronteras de la agilidad.


En su libro, Equipos #MásProductivos, dice que la productividad individual es una función de las relaciones personales del individuo en el contexto profesional, “individuos y sus interacciones”, susurra el manifiesto, y nos resuelve la ecuación “R=R (Resultados = Relaciones)”. Durante el recorrido, nos enseña que “un equipo deja de ser un equipo cuando comenzamos a medir la productividad individual de sus miembros” y que los equipos altamente productivos soportan su excelso rendimiento, entre otras cosas, en la confianza.

Es el Martín Alaimo que todos queremos ver el sábado 25 de octubre a las 8 a.m., justo antes del Open Space, conduciendo su plenaria “#NoSeréFeliz, pero tengo trabajo”, donde nos hablará de felicidad y el gozo en el trabajo, de lo que podemos hacer para recuperar la motivación de las personas y los equipos, de cómo hacer para que el valor agregado vaya más allá del mero trabajo realizado y de cómo incrementar el involucramiento, la innovación y la creatividad de nuestras organizaciones. Apresúrate a confirmar tu registro, las localidades se agotan.